La compra de cobre para reciclaje conlleva beneficios económicos para todas las partes: Los residuos de alta calidad llegan a costar hasta un 10% menos que los cátodos cupríferos (de cobre) refinados.
El consumo energético que conlleva procesar cobre de reciclaje es mucho menor que el recién extraído (hasta un 75%).
Al usar cobre residual de algún proceso se evita el gasto del proceso de extracción, transportación, fundición y refinamiento.